jueves, octubre 22, 2015

¡FISURAS EN EL CORAZÓN, POR HERIDAS DEL ALMA !!

FISURAS DEL CORAZÓN :
SANAS ;
" TRAVÉS DE LA UNCIÓN DEL ESPÍRITU SANTO "
Salmos 147 : 3
El sana a los quebrantados de corazón,
Y venda sus heridas.
El aceite era usado para curar las heridas.
El pastor aplica el aceite a las ovejas cuando sufre por los fuertes rayos del sol, o por haberse rasguñado en algún arbusto espinoso o en las heridas causadas por el oso y el león. También el pastor aplicaba el aceite en los ojos y oídos de las ovejas para que los insectos no las molesten ni pongan sus huevos allí. Posiblemente por eso en el
Salmo 23, que titula “Jehová es mi pastor” David dijo:
“unges mi cabeza con aceite”. Todo esto es figura del cuidado que el Señor tiene por nosotros. Recordemos que el aceite es símbolo de la unción del Espíritu Santo, y el fundamento de la sanidad del alma es el perdón. Te invito a leer: "La Restauración Del Corazón".
La unción del Espíritu Santo sana a los quebrantados de corazón.
Jesús lo dijo en la sinagoga de Nazaret “El Espíritu del Señor está sobre mí para… sanar a los quebrantados de corazón”. Es muy interesante considerar que lo dijo en una sinagoga pues el auditorio era judío, pueblo de Dios ...
entonces había allí corazones quebrantados
. Entonces habían allí quienes necesitaban sanidad para las heridas del su alma.
Lamentablemente, las heridas que más dolor producen a nuestra alma, son de aquellas personas cercanas y queridas, de familiares y personas de confianza. Tal vez son golpes intencionales o no, provocados por una palabra o una mala actitud. Pero lo cierto es que no es lo mismo que un desconocido nos falte al respeto, o a la honra, a que lo haga alguien a quien le hemos abierto el corazón.
EVITA LA MALA ADMINISTRACIÓN DE LAS OFENSAS:
Evitemos actitudes como:
Ignorar el dolor ...
Es decir que no nos pasa nada cuando por dentro estamos destruidos).
Minimizar la realidad ,
Es cuando queremos convencernos de que lo ocurrido no es de mayor importancia, cuando en realidad me está llevando a tomar malas decisiones
Proyectarlo en nuestro futuro (Es asentir que lo que hemos sufrido nos ha devastado pero que no es tiempo de resolverlo sino que esperaremos que en el futuro se solucione por si solo).
Escapar (Es tratar de evitar tanto sufrimiento, tapándolo con otra cosa o huyendo de esa realidad).
Repasar una y otra vez lo ocurrido (Esto le da lugar al resentimiento y a la amargura en el corazón, y no permite que podamos madurar, sino que nos mantiene cautivos al pasado).
La raíz de amargura. (ésta es una raíz que crece en el corazón humano, y como una planta parásita consume la vida, la paz y el gozo de la persona). La amargura detiene el crecimiento e impide el fluir en lo que Dios nos ha otorgado. Por ejemplo: el rey Saúl se llenó de amargura y los últimos años de su reinado los dedico a perseguir a David para matarlo, en vez de administrar el reinado que Dios le había dado, y por eso su triste fracaso.
La Biblia nos advierte acerca de ella (la amargura) diciendo:
“Mirad bien de que nadie deje de alcanzar la gracia de Dios; de que ninguna raíz de amargura, brotando, cause dificultades y por ella muchos sean contaminados”
Hebreos 12:15.
David tuvo éxito porque no permitió que el resentimiento o la raíz de amargura creciera en su corazón.
. Una persona con un corazón lleno de resentimiento, o con una raíz de amargura, es alguien que no puede ser estable en sus emociones. Su presente y futuro está marcado por el dolor del pasado.
. En el Salmo 39:2 habla de esto; no es cuestión de callar sino de confesar a Dios y a quien corresponda.
“Así que guardé silencio, y no dije una sola palabra. Pero eso no me ayudó en nada, pues mi angustia era mayor”.
. David estaba tan lleno de preocupaciones y problemas que prefería escapar
Salmo 55:3-7
. Y ¿Quién no ha pensado en huir en momentos de dolor? Otras veces se busca el escape escondiéndose detrás de vicios o cubrirse de actividades que lo “ayuden a no pensar”. Otros se esconden detrás de un carácter agresivo para no volver a ser lastimados o bien a través de máscaras que esconden su real condición. Pero más allá de todo lo que te hayan hecho, hoy Dios te puede sacar de cualquier pozo de desesperación y llevarte a vivir una vida de victoria y gozo en Cristo.
III. EL SEÑOR JESÚS ES TU PASTOR Y TÚ SANADOR:
Dios es bueno y siempre procurará tu bien.
Nota: Dios es tu pastor, quiere sanar tu pasado, protegerte del león, del arbusto espinoso, del sol ardiente en el camino, por eso confía y abre tu corazón porque el Señor está atento a tu oración.
Decide sanar tu corazón, no permitas que el dolor lo gobierne.
Permite a Dios trabajar en tu alma, en lo profundo de tu corazón, permite que el aceite del Espíritu Santo se derrame sobre tu vida, no permitas que las trampas del enemigo estorben lo que Dios tiene planeado para ti, el Señor Jesús quiere ungirte, el Espíritu Santo quiere aplicar su aceite en tu corazón,