lunes, mayo 07, 2012

¿CUÁL ES NUESTRA VISIÓN?

¿CUÁL ES NUESTRA VISIÓN?
Habacuc 2 :2
Y Jehová me respondió, y dijo: Escribe la visión, y declárala en tablas, para que corra el que leyere en ella. 

“DONDE NO HAY VISIÓN EL PUEBLO PERECE” Parte 1ª (Oseas 4:6)
¡Qué verdaderas son estas palabras! Cuántos están perdidos sólo porque nosotros no tenemos “visión”.

Millones de personas no entrarán nunca en contacto con JESUCRISTO y no escucharán nunca el mensaje de la vida, si no adquirimos la justa visión. Muchas personas permanecerán en las tinieblas, no conocerán el Evangelio de la Gracia de DIOS, sólo porque nosotros estamos sin visión. Y, sin embargo, sobre nuestras espaldas pesa una gran responsabilidad.

¿Cuándo abriremos los ojos? ¿Hasta cuándo permaneceremos insensibles ante la terrible verdad de las palabras: “Donde no hay Visión el pueblo perece?”.

Encerrados en nuestro cascarón,, reconfortados por la presencia de nuestros seres queridos, satisfechos de nuestro pequeño rebaño bien nutrido, desempeñamos nuestros servicios de culto, se Pronuncian sermones dominicales y no nos preocupamos demasiado de las multitudes que están a nuestro alrededor y que perecen. Y, sin embargo sabemos que DIOS no ha dicho a los pecadores que se acerquen a nosotros, sino que nos ha ordenados a nosotros que nos acerquemos a ellos.

¿Has leído alguna vez Proverbios 24:11,12?
Son palabras realmente penetrantes: “LIBERA A LOS QUE ESTÁN CONDUCIDOS A LA MUERTE, Y SALVA A LOS QUE, FLAQUEANDO, VAN AL SUPLICIO”.

Si dices: “¡Pero nosotros no sabíamos nada! El que pesa los corazones, ¿no lo ve ÉL?, EL QUE vigila tu alma ¿no lo sabe tal vez? Y ¿no dará ÉL a cada uno según sus obras?” ¿Hay palabras más claras y convincentes que éstas? ¿Quién podría tener dudas todavía?

Si alguien se encuentra en peligro y no le advertimos, seríamos dignos del peor de los castigos. Podríamos decir que no sabíamos, pero esta coartada no nos servirá de nada. Nosotros lo sabemos y tenemos que dar la señal de alarma, tenemos que indicar el peligro en el que se encuentran las personas que no conocen a CRISTO.

Si no lo hacemos, seremos culpables ante los ojos de DIOS. Tenemos que tener la visión de la urgencia y de la actualidad del cometido que se nos ha planteado. Pueda DIOS concedernos esta visión, para que el pueblo no perezca.

Si no poseemos una visión definida o clara, experimentaremos en nuestra vida, lo mismo que dice el famoso proverbio: "Bienaventurado el que corre en círculos continuos, porque será llamado una Rueda Grande".

Será llevado fácilmente por todo viento de doctrina, pues no tiene compás, ni un mapa que trace su curso. Será como un hindú fatalista que se ve a sí mismo como una hoja del otoño, lanzado sobre el río de la vida, flotando sin rumbo fijo, para donde la corriente lo arrastre. Demasiados cristianos marchan por el camino de la vida de esa manera.

No obstante, Dios no lo planeó de esa manera. Él determinó, según Su propósito, que fuéramos por la vida con dirección, con visión, sabiendo el curso que se nos ha trazado, corriendo la carrera con la determinación de ganar el premio. Debemos tener una meta, un objetivo, una visión, hacia la cual poner los ojos a medida que vamos moviéndonos. Pero no es la voluntad de Dios obligar a nadie para que reciba la visión. "Pedid y se os dará," dijo Jesús..
La Visión de La Iglesia es :Ir y Hacer Discípulos ,
Debe Formar, Preparar, Equipara y Enviar, Lideres a La Conquista ,con La Visión qué El Dios que sirven es un Dios de lo Imposible.
Cualquiera que sea La Misión ,La Visión debe impulsarles a convertirla en realidad.
La Visión Requiere Pasión.
Dios Nos Bendiga

viernes, mayo 04, 2012

El capítulo 11 de la carta a los hebreos comienza con una perfecta declaración de lo que es la fe, dice: «Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.» Y en el versículo 6 de este mismo capítulo el escritor sagrado declara que: «Sin fe es imposible agradar a Dios, porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que lo hay y que es galardonador de los que le buscan.»
Estas sencillas declaraciones de la Palabra de Dios contrastan totalmente con las afirmaciones especulativas de muchas religiones, y aun de muchas personas que no pertenecen a ninguna organización religiosa que dicen creer en Dios.
Las preguntas de muchos son: ¿Cómo podré alcanzar la salvación? O ¿qué debo hacer para ir al cielo? A Jesucristo también le dijeron: ¿Quién, pues, podrá ser salvo?, a lo cual contestó: «Para los hombres esto es imposible, pero para Dios no, porque todas las cosas son posibles para Dios» (Mateo 19:26).
Pero las respuestas de las religiones inventadas por los hombres y los líderes religiosos contestan de esta manera a estos interrogantes: «Tienes que esforzarte a guardar los mandamientos de Dios, para que El esté contento contigo, y te salve», o «tienes que ser bueno y hacer buenas obras, y así podrás salvarte», también: «tienes que creer y hacer todo lo que dice la Iglesia, practicar la religión de todo corazón, y así alcanzarás el perdón de tus pecados», o «si eres bueno y haces buenas obras, Dios no te castigará, pero si eres malo sí». Todo esto son falacias, mentiras que llevan a millares de criaturas a la confusión perpetua. Nada hay en el hombre ni puede hacer nada por él mismo para salvarse; la salvación del alma no es por obras, sino el resultado de un acto de fe sincera en Dios. Es en este punto que se han enzarzado las discusiones más fuertes y polémicas conmociones en el seno de la Iglesia cristiana produciendo fuertes desvíos y proliferación de sectas con la consiguiente condenación de cada una de ellas.
¿Cómo se puede distinguir la verdadera religión de la falsa? Es muy sencillo para cualquier persona. La religión falsa es aquella que propugna que el hombre puede alcanzar la salvación por sí mismo en base a un esfuerzo personal, a las propias buenas obras o el cumplimiento de su religión, que sería algo así como el esfuerzo del hombre limitado, pueda hacer a su Creador y Señor del Universo deudor de la pobre y deleznable criatura.
Sin embargo, la religión verdadera es aquella que confiesa que Dios, en su infinita misericordia, ha alcanzado al hombre y le ha perdonado, estableciendo así una verdadera relación con su criatura o, dicho de otra forma, es el esfuerzo que Dios ha hecho para alcanzar al hombre, iluminándole para que éste sepa que la salvación viene de Dios y no de su propio esfuerzo. Podría hacer una lista de nombres de religiones e iglesias que cifran la esperanza de la salvación en las buenas obras y méritos propios. Pero creo que el lector avispado y perspicaz podrá descubrirlo por sí solo, ya que al escribir este librito de testimonio cristiano y defensa de la verdad, es con el fin de ayudar a encontrar la luz y paz a los que buscan de corazón la verdad, y no es el propósito de combatir a otras religiones, aunque de este esfuerzo resulte el desenmascarar a muchos falsos religiosos, hipócritas y pretendidos obreros de Dios, que son, en realidad, servidores del diablo y cáncer del alma de millones de criaturas que luchan y se sacrifican sinceramente por su religión, y viven a pesar de ese sacrificio, sin esperanza ni seguridad del perdón de sus pecados; y aquí cabe el dicho: «a buen entendedor pocas palabras bastan».
Generalmente, estas sectas del cristianismo antiguo y verdadero (pues por mucho que hayan crecido numéricamente, no son sino sectas apartadas del verdadero Evangelio) sacan algunos versículos de la Biblia fuera de su contexto natural, y forman así sus criterios y comentarios propios; pero un examen minucioso del tema con verdadera honradez puede demostrar la realidad de cuán confundidos están.
Casi siempre, ineludiblemente, citan a Santiago, capítulo 2, comenzando a leer en el versículo 14 hasta el 26, donde dice: «Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle? Y si un hermano o una hermana están desnudos y tienen necesidad del mantenimiento de cada día y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha? Así también la fe, si no tiene obras es muerta en sí misma.
Pero alguno dirá: Tú tienes fe y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras y yo te mostraré mi fe por mis obras. Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan. ¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta? ¿No fue justificado por las obras Abraham, nuestro padre, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar? ¿No ves que la fe actuó juntamente con sus obras y que la fe se perfeccionó por las obras? Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios y le fue contado por justicia y fue llamado amigo de Dios. Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe. Asimismo, también Rahaba, la ramera, ¿no fue justificada por obras cuando recibió a los mensajeros y los envió por otro camino? Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta.»
Esta sección de la Sagrada Escritura parece que apoya el pensamiento de que el hombre se salvará haciendo buenas obras. Pero Santiago lo que nos dice aquí es que todo aquel que se llama cristiano tiene que vivir como tal. Un cristiano, forzosamente, tiene que vivir haciendo las obras de Cristo, que son buenas como resultado de su fe genuina; así, si yo quiero justificarme delante de Dios, será por un acto de fe y confianza en lo que Él ha hecho por mí, al enviar a su Hijo Jesucristo a morir en el Calvario, descargando por su muerte mi conciencia de pecado. Así puedo descansar en su obra perfecta y en la fe que despierta en mí. Dios puede mirar el fondo de mi corazón y sabe si yo creo de yerdad o no, si mi fe es genuina o hipócrita. El sabe si yo tengo la fe auténtica y genuina en Jesucristo. Sin embargo, los prójimos que me rodean, familiares, amigos, vecinos, no pueden ver mi fe, ya que es un asunto totalmente subjetivo, perteneciendo a mi mente, a la experiencia de mi corazón. Si deseo justificarme delante de los hombres, es en vano que les diga, de palabra: «yo soy cristiano, soy un buen creyente», si esa afirmación no la demuestro obrando en consecuencia. Así que este pasaje de Santiago nos comunica que como creyentes tenemos que obrar de acuerdo a la fe que profesamos, para que los hombres puedan ver, de forma objetiva, nuestra fe, que es una experiencia totalmente subjetiva y espiritual. Muchos dicen que son cristianos, pero la realidad de las vidas que viven demuestra todo lo contrario; para éstos es que Santiago escribe su Epístola.
Muchos podrán pensar que esta interpretación de Santiago es personalista o arbitraria. Toda interpretación de la Biblia debe tener su firme apoyo en la propia Escritura, debe de coincidir con el pensamiento de Dios y no con el de los hombres, debe de engranar con las demás Escrituras Sagradas, y no con el montaje religioso en el que muchos buscan apoyo para pretender que el hombre se salva por las obras. No coincide con el pensamiento de Dios, y no se puede encontrar ni ensamblar con las otras Escrituras; además, esa interpretación de salvarse por las obras sólo sirve para esclavizar a las personas a un sistema religioso y a una constante incertidumbre de si la persona habrá obrado lo suficiente, y suficientemente bien para que Dios esté satisfecho con él.
La interpretación  de Santiago la podemos ver en las Sagradas Escrituras y coincide con el pensamiento de Dios en cuanto a la salvación del hombre.
En la Epístola a los Efesios, en el capítulo 2, versos 8 al 10, leemos: «Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras para que nadie se glorie. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.» Está, pues, bien claro que la salvación es un don de Dios, es un regalo amoroso de Dios hacia una humanidad perdida y pecadora; dice claramente que no es por obras para que nadie se glorie. Y en el versículo 10 declara que por tener la naturaleza (el patrón o hechura de Cristo) el Hijo de Dios nos ha preparado,  para que hagamos buenas obras, pero no para salvarnos, porque ya somos salvos. ¡Somos salvos por la gracia de Dios! Qué portentosa maravilla, y ante tanta bondad divina, ante tanta alegría, gozo, esperanza y paz, ¿cómo no voy a obrar bien?

pero es La Fé la qué me lleva a hacer La Obra ,porqué si Obro sin Fé de nada me sirve, La Fé me lleva a Servir , a Actuar,
Creyendo qué yo actuo ,pero Dios es quien permite qué La Obra se lleve a Cabo, El Predicar es Una Obra, Puès yo creo ,,Hablo, y Dios Toca esa Vida .yo Doy algo ,pero creo que es Dios quien Provee ,para que yo de.
Pero la Sagrada Escritura aún ve más lejos, dice que al que no obra, pero cree al que justifica al impío, su fe le es contada por justicia, y sigue diciendo que hay hombres que son felicísimos, porque Dios les atribuye justicia sin obras. Aún no he encontrado a nadie que quiera ganarse la salvación por méritos propios, que esté seguro de haberlo conseguido o que se sienta feliz con su propia vida. Pero he encontrado a muchas de estas personas atribuladas, orgullosas espirituales o hipócritas, que encienden una vela a Dios y otra al diablo, con su actitud religiosa.
El apóstol  Pedro dirá: «Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre dado a los hombres, bajo el cielo, en que podamos ser salvos» (Hechos 4:12). Nadie ni nada puede salvar al hombre de sus pecados, sino solamente en el nombre y los méritos de Jesucristo.
 Pablo, en la Epístola a Tito, dirá: «Pero cuando se manifestó la bondad de Dios, nuestro Salvador, y su amor para con los hombres nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo.» Aquí se demuestra que la salvación se efectuó en el pasado. Está en pretérito, y esto ratifica que no es por las buenas obras que nosotros hubiésemos hecho, sino por la misericordia de Dios y su obra en favor nuestro.
La Obra es una Consecuencia de La Fé.No La Fé de la Obra.



Dios ha establecido de una vez por todas que justificará y perdonará a todo aquel que, arrepentido, crea de corazón que Jesucristo murió por él en la Cruz del Calvario.
La pura verdad es que, según la revelación que Dios da acerca de sí mismo y del hombre, nadie en el mundo podría salvarse por sí solo jamás. El hombre, en su condición caída, es un ser miserable y pecador a los ojos de Dios, y ambos lo saben; es por eso que Dios, a través de los tiempos, se ha ido mostrando a los hombres, para que éstos aprendieran a confiar en El, pues es el único que nos puede ayudar y sacar del pozo de la angustia, del hoyo de la perdición.
Una actitud semejante de no confiar en la persona y obra de Jesucristo para salvación, es uno de los sacrilegios más grandes del Universo y mil veces digno de condenación. La Palabra de Dios dice: «¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios y tuviere por inmunda la sangre del pacto, en el cual fue santificado, e hiciera afrenta al Espíritu de Gracia (Hebreos 10:29).
Tienes que arrepentirte ahora mismo, dejar las religiones de los hombres para vivir el Evangelio de Jesucristo. Deja tus propias filosofías o las de otros y cree en el mensaje de Dios; dile a Jesucristo que tú crees en su sacrificio, acéptale como tu suficiente y poderoso salvador, ríndete a Él, dile que entre en tu corazón y la paz de Dios vendrá a tu vida y comenzarás a disfrutar de esta gran salvacion.
.
Jesús te ama, El murió por, ti, te llama en esta hora, ven, cree, vive con El y Cristo nunca te defraudará.
Jesucristo te invita: «He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él y cenaré con él y él conmigo» (Apocalipsis 3:20).
Dios Nos Bendiga

¿LA BIBLIA EL UNICO LIBRO, QUÉ NOS GUSTA SABER EL FINAL!!


¿QUIERES SABER EL FINAL DEL LIBRO?
por lo general siempre qué alguien leyo un libro, y nos quiere contar el fin, ¡NOOO!
esa es nuestra respuesta, no por favor, quiero leerlo ,no me heches a perder la emoción,
Pero Sabes Hermano Amigo, La Biblia es el Libro, qué nosotros comenzamos por el fin, y eso nos hace anhelar leerlo Completo, saber quién es su autor, ¿como fué ? ¿Qué paso?.
y tiene un Final qué todos anhelamos qué llegue,Qué se Cumpla, porqué es el unico Libro qué tiene un Final Feliz ,Verdadero,
El Maravilloso encuentro,Del Amado,con su Novia,
El se Fué a preparar ,El Hogar Futuro, El ya Hizo Todo para qué esa Felicidad se Concrete,
Esto no es un cuento Ficticio,un cuento de hadas ,¡¡ES REAL!!
Tan real como tu y yo,
No Perdamos La Visión ,Porqué el que ha de venir Vendrá y no Tardara.
Apocalipsis 22 :12 al 14

He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra.
Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y el último.
Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida,y para entrar por las puertas en la ciudad.
Este es El unico Final Qué nos sentimos Bendecidos en Conocer
Dios nos Bendiga,
 — con Magda Isabel Camacho Núñez y 47 personas más.

miércoles, mayo 02, 2012

¿PORQUÉ DEBEMOS CONGREGARNOS?


El Samos 133 nos dice:
¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es
Habitar los hermanos juntos en armonía!
Es como el buen óleo sobre la cabeza,
El cual desciende sobre la barba,
La barba de Aarón,
Y baja hasta el borde de sus vestiduras;
Como el rocío de Hermón,
Que desciende sobre los montes de Sion;
Porque allí envía Jehová bendición,
Y vida eterna.

“Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió. Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.”
(Hebreos 10:23-25).

Un miembro de una iglesia escribió una carta al editor de una revista cristiana, en la cual decía que no tenia ningún sentido ir a la iglesia cada domingo. “Yo he estado yendo por 30 años”, escribió, “y en ese tiempo he oído alrededor de 30,000 sermones. Pero puedo asegurarle que no recuerdo uno solo de ellos. Así que creo que estoy perdiendo mi tiempo en ir a la iglesia, y quizás deba emplearlo en algo más productivo.”

Esto creó una especie de controversia en la sección “Cartas al Editor”, y muchas personas comenzaron a escribir compartiendo sus opiniones al respecto. Esto continuó por varias semanas, hasta que alguien escribió la siguiente carta, la cual puso punto final a la discusión, “Yo he estado casado por 30 años. Durante ese tiempo, mi esposa ha cocinado unas 30,000 comidas. Pero, actualmente, yo no puedo recordar el menú completo de ni siquiera una de esas comidas. Sin embargo, yo sí puedo asegurarle que todas ellas me nutrieron y me dieron la fuerza que necesité cada día para hacer mi trabajo. Si mi esposa no me hubiera dado esas comidas, yo estaría físicamente muerto en estos momentos. De la misma manera si no hubiera ido a la iglesia a nutrirme, actualmente yo estaría espiritualmente muerto.”

Ciertamente una magnífica ilustración de la necesidad de congregarnos. El pasaje de hoy nos exhorta a hacerlo, con el fin de “estimularnos al amor y a las buenas obras.” La única manera de mantenernos firmes, sin fluctuar, en aquello que hemos creído es alimentando nuestras almas con la palabra de Dios y buscando su presencia en todo momento, ya sea a solas en nuestra habitación, o reunidos con un grupo de hermanos que persigan el mismo objetivo. La Biblia nos enseña que debemos establecer una relación con los demás creyentes, pues todos somos parte del cuerpo de Cristo y juntos tenemos una importante labor que llevar a cabo aquí en la tierra. Romanos 12:5 dice: “así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros.” Y Efesios 4:11-13 completa la idea de esta función: “Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo.” Entonces estaremos listos para salir al mundo a “predicar el evangelio a toda criatura.” (Marcos 16:15)

Cuando la iglesia de Cristo se reúne suceden cosas maravillosas. Hay un poder adicional que se manifiesta en ese grupo, según declaró Jesús en Mateo 18:19-20: “Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.” En Hechos capítulo 2, la Biblia nos narra la poderosa manifestación del Espíritu Santo el día de Pentecostés. Comienza de esta manera: “Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos...” Aquel grupo de hombres y mujeres habían permanecido reunidos en el aposento alto, perseverando en oración mientras esperaban que se llevara a cabo lo que Jesús les había prometido justo antes de ascender al cielo. Entonces el Espíritu Santo se presentó en medio de un fuerte estruendo y con lenguas de fuego, y todos ellos recibieron el poder del cual el Señor les había hablado.

La presencia de Dios se manifiesta de manera evidente en toda reunión de sus hijos que desean alabarle. El Salmo 22:3 declara que Dios habita en medio de las alabanzas de su pueblo. Y el Salmo 133:1-3 dice: “¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía! Es como el buen óleo sobre la cabeza, el cual desciende sobre la barba, la barba de Aarón, y baja hasta el borde de sus vestiduras; como el rocío de Hermón, que desciende sobre los montes de Sion; porque allí envía Jehová bendición, y vida eterna.” La dulce unción del Espíritu de Dios se derrama sobre aquellos que se unen en armonía a alabar y adorar a Dios.

ORACION:
Gracias, Padre amado, por tu presencia entre tus hijos que se congregan para adorarte y alabarte y recibir de ti la fortaleza, la sabiduría y el amor que, como un cuerpo, necesitamos para edificarnos y llevar a delante la misión que tú has encomendado a tu pueblo.
En el nombre de Jesús,
Amén.
Dios Nos Bendiga

viernes, abril 27, 2012

¡DIOS ,NUESTRA PRIORIDAD!


Cuando ponemos la mirada en Dios, cuando nuestro afecto está en Dios primeramente, todas las demás cosas marchan mucho mejor en la vida.
O si nosotros tuviéramos la fe para hacer de ese principio, el principio fundamental que dirija todas nuestras acciones y determine todas nuestras prioridades y las cosas que hacemos, y dónde ponemos las cosas, en qué orden.

Si tuviéramos la fe para hacer eso, hermanos, seríamos unos genios. Viviríamos felices y podríamos en un instante neutralizar cualquier dardo del diablo, cualquier pensamiento destructivo, cualquier recuerdo destructivo del pasado, cualquier herida que nos haya dejado la vida, cualquier sinsabor. Todo lo podríamos ubicar rápidamente dentro del contexto de ese Dios que dice: “Yo estoy contigo todos los días hasta el fin del mundo”

“Caerán a tu lado mil, mas diez mil a tu diestra, más a ti no llegará. Ciertamente con tus ojos mirarás y verás la recompensa de los impíos porque has puesto a Jehová, que es mi esperanza, al Altísimo por tu habitación. No te sobrevendrá mal, ni plaga tocará tu morada, pues a sus ángeles mandará cerca de ti que te guarden en todos tus caminos. En las manos te llevarán, para que tu pie no tropiece en piedra. Sobre el león y el áspid pisarás, hollarás al cachorro del león y al dragón.”

¿Por qué?
“Por cuanto en mi ha puesto su amor, por cuanto en mi ha puesto su amor, por cuanto en mi ha puesto su amor yo también lo libraré, le glorificaré.”
Por cuanto hemos puesto nuestro amor en El, esa es la base de todo éxito verdadero en la vida y de todo descanso.
Poner nuestro amor, nuestra mirada, nuestro afecto primeramente en El.

El Señor dice: “Buscad primeramente el Reino de Dios y su justicia y todas las demás cosas os serán añadidas.”
En qué contexto escribe El eso? Yo lo leí esta mañana en el contexto de:
“No os afanéis diciendo: qué comeremos, qué vestiremos o qué beberemos”. Porque los gentiles buscan todas estas cosas, pero vuestro Padre sabe que tenéis necesidad de ellas. Mas buscad primeramente el Reino de Dios y su justicia y todas estas cosas os serán añadidas, añadidas”
No son la prioridad, no son lo que debe demandar nuestra primera acción, nuestro primer afecto, nuestro primer impulso. El primer impulso debe ser agradar al Señor y entonces todas las demás cosas vendrán por añadidura.

El Señor dice: “Deléitate en Jehová y el te concederá todas las peticiones de tu corazón”. Deléitate en Jehová! Deleitarse quiere decir no solamente complácete, agrádate, saca beneficio. No, quiere decir, saca todo el provecho, la bendición y el gozo de Dios. Ponlo a El en el primer lugar y el te dará las cosas más profundas de tu corazón, aún las que tu ni siquiera sabes que quieres, te las dará el Señor.

Muchas veces hay cosas que nosotros queremos pero en realidad el ser noble, sabio y poderoso que tenemos dentro de nosotros quiere otras cosas porque juzga de otra manera diferente.
Nosotros deseamos a veces con la superficie de nuestra conciencia, pero hay un ser más profundo que desea cosas más poderosas y Dios, si nos deleitamos en El, lee las cartas que ese ser le envía y nos da esas cosas y después cuando las tenemos decimos:
Qué bueno que no me dieron lo que yo quería,
me dieron lo que verdaderamente yo necesitaba y deseaba!”
Porque nos deleitamos en el Señor, porque buscamos primeramente las cosas del Señor.

Hermanos, no hay nada que despierte el deseo de Bendecir a alguien de parte de Dios, más que un corazón que lo ama por sobre todas las cosas.

Dice la palabra en otro pasaje que a mi me encanta que: “los ojos de Jehová recorren toda la tierra buscando para descubrir a aquellos que son de corazón perfecto para con El y mostrarse favorable para con ellos.”
Salmos 34 :15
Los ojos de Jehová están sobre los justos,
Y atentos sus oídos al clamor de ellos.

Dios está continuamente buscando, buscando, un hombre o una mujer que lo ame de todo corazón para mostrarse fiel, bueno y favorable, a favor de esa persona.
Por eso es que mi meta y nuestra meta, debe ser siempre, hermanos, limpiar, nuestro corazón de todo lo que no sea agradable al Señor.
Dios Nos  Bendiga
 — 

miércoles, abril 25, 2012

¿NOS CONOCE DIOS?


SI ALGUIEN NOS PREGUNTA ¿CONOCE USTED A DIOS?
NOSOTROS RESPONDEMOS INMEDIATAMENTE ¡¡¡SI!!
CLARO QUE SI!

1=A LOS CORINTIOS 15 :34,NOS DICE ASI:
Velad debidamente, y no pequéis; porque algunos no conocen a Dios; para vergüenza vuestra lo digo.
2= DE TIMOTEO 2 :19
Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos; y: Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo.
LEYENDO ESTOS VERSICULOS PODEMOS DARNOS CUENTA, QUÉ HAY REGLAS Y CONSEJOS PARA AFIRMAR QUÉ CONOCEMOS A DIOS.

PERO........¿ NOS HEMOS PREGUNTADO, SI DIOS QUÉ NOS CONOCE A NOSOTROS,?
MUCHOS DIRAN ¡¡SI!
PORQUÉ EL DICE ME CONOCE DESDE EL VIENTRE DE MI MAMA, O  ,
¡NO, EL ME CONOCE DESDE ANTES DE LA FUNDACIÓN DEL MUNDO,
PERO LA BIBLIA NOS DICE:
,QUÉ SI NO VELAMOS Y SEGUIMOS PECANDO,NO CONOCEMOS A DIOS,Y EL TAMPOCO NOS CONOCERA.
Y ESTO SE HACE UN REALIDAD EN
MATEO 7 :22 Y 23
Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?
Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.
O EN LA PARÁBOLA DE LAS DIEZ VIRGENES,
Después vinieron también las otras vírgenes, diciendo: ¡Señor, señor, ábrenos!
Mas él, respondiendo, dijo: De cierto os digo, que no os conozco.
Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir.
MATEO 25 :11 AL 13
Dios nos ayude ,a pensar en nuestra respuesta cuando alguién nos pregunte ¿Conoces a Jesus? tener claro nuestra respuesta
¿Estoy haciendo su Voluntad? si no es asi ,podemos decir con honestidad ¡ NO ,NO LE CONOZCO!
Pero deseo conocerle, saber lo qué el espera de mi,
Enseñame ¿Cual es su Voluntad?
Para no ser avergonzados en el dia qué el venga y nos diga ;
¡¡NO OS CONOZCO ,APARTAOS DE MI!
Dios nos ayude y nos Bendiga

martes, abril 24, 2012

¡¡CUIDADO ,CON LO QUÉ LE PROMETEMOS A DIOS!


Respondiendo Pedro, le dijo: Aunque todos se escandalicen de ti, yo nunca me escandalizaré.
Mateo 26 :33
Entonces Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, se le acercaron, diciendo: Maestro, querríamos que nos hagas lo que pidiéremos.
El les dijo: ¿Qué queréis que os haga?
Ellos le dijeron: Concédenos que en tu gloria nos sentemos el uno a tu derecha, y el otro a tu izquierda.
Marcos 10 : 35 al 37.
Jesus habia escuchado a estas tres personas, decirles qué no le dejarian ,qué su maximo deseo era estar a su lado siempre,
pero luego ellos mismos pudieron comprobar qué sus Palabras habian sido precipitada,pués luego vemos como Jesus les aparta,para qué se prepararan ,para el momento qué venia,como vemos en El Getsemani.
Mateo 26 :37 al 40
Y tomando a Pedro, y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a entristecerse y a angustiarse en gran manera.
Entonces Jesús les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí, y velad conmigo.
Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú.
Vino luego a sus discípulos, y los halló durmiendo, y dijo a Pedro: ¿Así que no habéis podido velar conmigo una hora? .
Fué para Jesus uno de los momentos más difíciles, pero no habiá quién le apoyara, los qué decian Amarle, se quedaban dormidos,
Lo qué Jesus Vivia era tan Fuerte ,qué sus Capilares,Explotan,y en vez de Sudor ,Brota Sangre, lo qué sucede en una situación Extrema,
Esto nos enseña, algo muy Importante, Igual qué los Discípulos nos apresuramos al hablar, al hacer Promesas,qué luego La Carne nos vence y somos incapaces de Cumplir.

Job 42 :1 al 4 nos enseña algo importante.
Respondió Job a Jehová, y dijo:
Yo conozco que todo lo puedes,
Y que no hay pensamiento que se esconda de ti.
¿Quién es el que oscurece el consejo sin entendimiento?
Por tanto, yo hablaba lo que no entendía;
Cosas demasiado maravillosas para mí, que yo no comprendía.
Oye, te ruego, y hablaré;
Te preguntaré, y tú me enseñarás.

Eclesiastes 5 : 1 al 4
Cuando fueres a la casa de Dios, guarda tu pie; y acércate más para oír que para ofrecer el sacrificio de los necios; porque no saben que hacen mal.
No te des prisa con tu boca, ni tu corazón se apresure a proferir palabra delante de Dios; porque Dios está en el cielo, y tú sobre la tierra; por tanto, sean pocas tus palabras.
Porque de la mucha ocupación viene el sueño, y de la multitud de las palabras la voz del necio.
Cuando a Dios haces promesa, no tardes en cumplirla; porque él no se complace en los insensatos. Cumple lo que prometes.
Dios nos ayude, a Cuidar Lo Qué le decimos a Dios, el tiene en cuenta cada una de nuestras Palabras, cuando estamo Felices,le prometemos tantas cosas, qué luego olvidamos, pero Dios no lo hace,
Lucas 19 :22
Entonces él le dijo: Mal siervo, por tu propia boca te juzgo.
Sabías que yo era hombre severo, que tomo lo que no puse, y que siego lo que no sembré;
Dios Nos ayude a ser Prudentes ,Y Tardos para Hablar Pensando bién qué vamos a Decir.como nos enseña El Libro de Santiago 1 : 19.
Dios Nos Bendiga

miércoles, abril 18, 2012

¡¡LEVANTEMOSNOS!!


“Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer”. Juan 15:5

El arrepentimiento y la confesión son dos elementos que contribuyen a nuestro levantamiento en Dios cuando hemos fallado y su efectividad está basada exclusivamente en el sacrificio de Cristo en la Cruz del Calvario, pero si ignoramos esta verdad y el efecto perdonador que ella produce, quedaremos tirados en la lona cuando el pecado nos haya derribado. “Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad”. 1 Juan 1:9.

Cuando hemos experimentado el amor y la presencia de Dios en nuestras vidas, resulta doloroso alejarnos de la sombra del Omnipotente y no poder encontrar la manera de volver a colocarnos allí. Es muy claro que hay un enemigo que intentará por todos los medios de que nos alejemos de Dios, pero somos nosotros mismos los únicos responsables del enfriamiento espiritual que se produce cuando fallamos y pecamos delante de Dios.

“Cuando alguno se sienta tentado a hacer lo malo, no piense que es tentado por Dios, porque Dios ni siente la tentación de hacer lo malo, ni tienta a nadie para que lo haga.  Al contrario, uno es tentado por sus propios malos deseos, que lo atraen y lo seducen”. Santiago 1:13-14
Dios es la fuente de toda bendición y de la luz que se manifiesta en nuestras vidas, pero cuando nos alejamos de la presencia de Dios la vida sigue y los problemas no desaparecen, así que, en la medida en que nos alejamos nuestras vidas se van apagando hasta llevarnos al estado de postración en que vivíamos antes de tener un encuentro personal con Dios.

Volvemos al afán y a la ansiedad, al estrés y a la depresión, a la vida desenfrenada y al pecado, al dolor y a la frustración y sobre todo a querer tomar el control nuevamente de nuestra vida cuando ya le habíamos dicho a Dios que lo tomara. Este enfriamiento comienza a producir sentimientos de culpabilidad que nos vuelven a hacer sentir que estamos vacíos y que ya no tenemos esperanza.

“Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación”. Santiago 1:17
El en Salmo 42 el salmista decía: “¿Por qué te abates, oh alma mía, y te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, salvación mía y Dios mío”. Salmo 42:5

Esto pareciera un grito de angustia de alguien que estuvo muy cercano a la presencia de Dios pero que por alguna razón se alejó voluntariamente, aunque Dios siempre está ahí esperando por nosotros y siempre está ahí por y para nosotros. El enfriamiento espiritual nos hace ir tras las cosas que nos llevarán al despropósito y aunque de manera pasajera podamos disfrutar de algún tipo de entretención o placer, nuestro espíritu aún anhela gozarse en la presencia de Dios que es el único lugar donde encuentra absoluta paz.

La buena noticia es que podemos regresar a la casa de nuestro padre para recibir su perdón, su amor y su misericordia, pero por más que anhelemos su presencia, regresar a los brazos de Jesús es una decisión que solo nosotros podemos tomar. “Envía tu luz y tu verdad; éstas me guiarán; me conducirán a tu santo monte, y a tus moradas. Entraré al altar de Dios, al Dios de mi alegría y de mi gozo; y te alabaré con arpa, oh Dios, Dios mío“. Salmos 43:3-4

“El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento”. 2 Pedro 3:9

Dios Nos Bendiga

jueves, abril 12, 2012

¿Es La Iglesia ,Hoy ,La Cueva de Adulam de Ayer?

“Yéndose luego David de allí, huyó a la cueva de Adulam; y cuando sus hermanos y toda la casa de su padre lo supieron, vinieron allí a él. Y se juntaron con él todos los afligidos, y todo el que estaba endeudado, y todos los que se hallaban en amargura de espíritu, y fue hecho jefe de ellos; y tuvo consigo como cuatrocientos hombres” 
1 de Samuel 22:1-2


Es la afamada cueva de Adulam. Aquel refugio donde no solo llega un deprimido David, sino que otros en las mismas condiciones. Afligidos, endeudados y amargados; menesterosos de ser escuchados, comprendidos y restaurados. Es una masa humana sin rumbo y sin propósito. 

Es ahí donde David escribe el entrañable salmo 57 

“Ten misericordia de mí, oh Dios, ten misericordia de mí; 
Porque en ti ha confiado mi alma, 
Y en la sombra de tus alas me ampararé 
Hasta que pasen los quebrantos”

Es el momento de estar a solas con Dios, sin otro que pueda oír y ayudar. Los que se añadieron, que en total fueron como cuatrocientos, también debieron pasar por aquel proceso de depender exclusivamente de Dios. 

Sin dudas, la iglesia ha de ser este bendito refugio de Adulam. Un lugar en donde se experimente la acogida a lo vil y despreciado.
¿Acaso no dice la Escritura que lo vil y despreciado escogió Dios y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia? ( 1Corintios 1:25-31)

Que lejos de aquello a veces parece ser la descripción de la iglesia actual en donde todo se ha vuelto tan sofisticado y lleno de vanidad. En donde se mira la clase económica y el nivel académico. Hasta parece que se solicitara el papel de antecedentes como boleto de entrada. Esta observación no es una percepción subjetiva, Santiago ya lo advertía:
“Hermanos míos, que vuestra fe en nuestro glorioso Señor Jesucristo sea sin acepción de personas Porque si en vuestra congregación entra un hombre con anillo de oro y con ropa espléndida, y también entra un pobre con vestido andrajoso, y miráis con agrado al que trae la ropa espléndida y le decís: Siéntate tú aquí en buen lugar; y decís al pobre: Estate tú allí en pie, o siéntate aquí bajo mi estrado; ¿no hacéis distinciones entre vosotros mismos, y venís a ser jueces con malos pensamientos?”

Santiago 2:1- 4

Tal vez hemos olvidado por completo que la iglesia se compone de hombres y mujeres pecadores llenos de defectos y de necesidades. 
El Señor Jesucristo vino al mundo a salvar a los pecadores. El comió con publícanos, compartió su mensaje con rameras y borrachos, recibió a hombres fracasados y tristes, y los condujo a sendas de verdad y de justicia. 

La iglesia fundada por Cristo, debe tener aquel sello restaurador. Que recibe aquello que “ bota la marea”, eso que no sirve, que no importa o que esta destinado al Fracaso Borrachos, Drogadictos, Prostitútas. Mentirosos ,engañadores, Falsos: Eso es lo que éramos todos nosotros sin Cristo, éramos menos que nada, pero en medio de esa ruina espiritual; muertos en delitos y pecados, el Santo Espíritu de Dios nos condujo a esa bendita cueva de restauración, en la cual fuimos levantados y capacitados para servir a Dios.

¿Has entrado a La Cueva de Adulam?
Es alli donde nos hemos juntado ,los despreciados ,Los Deshauciados, a esta Cueva entramos ,sin Futuro, y Salimos de alli ,Hombres y Mujeres de Guerra,
La Cueva de Adulam fué para David , un lugar de Cambios, un Lugar de Preparación, para Salir y Tomar La Corona .
Aún no has entrado? Dios te Invita a hacerlo Hoy, deja de huir de aquel ,qué te persigue para matarte, y Entra en Ella , y al Salir de Alli,
" Venceras" ,pués Cristo Ira Al Frente de Ti, y su Nombre es "Vencedor"
Dios Nos Bendiga

jueves, abril 05, 2012

¡Cuidemosnos de la levadura,y no Olvidemos El Favor de Dios!!

Y Jesús les dijo: Mirad, guardaos de la levadura de los fariseos y de los saduceos.
Ellos pensaban dentro de sí, diciendo: Esto dice porque no trajimos pan. 
Y entendiéndolo Jesús, les dijo: ¿Por qué pensáis dentro de vosotros, hombres de poca fe, que no tenéis pan? 
¿No entendéis aún, ni os acordáis de los cinco panes entre cinco mil hombres, y cuántas cestas recogisteis? 
¿Ni de los siete panes entre cuatro mil, y cuántas canastas recogisteis? 
¿Cómo es que no entendéis que no fue por el pan que os dije que os guardaseis de la levadura de los fariseos y de los saduceos?
Entonces entendieron que no les había dicho que se guardasen de la levadura del pan, sino de la doctrina de los fariseos y de los saduceos.
Mateo 16 :5 al 12
Padre ,cuanta similitud hay en esta situación y tantas otras qué vivieron tus discípulos con nosotros, como nos sentimos identificados ,en su manera ,de hablar, de pensar y de actuar,
Jesus le hablaba ,,les advierte, tal cual lo hace con nosotros hoy ,Guardense de la levadura, de los fariseos, o sea ,como hoy ,Guardemosnos ,cuidemosnos de las falsas enseñanzas ,de las falsas Doctrinas, qué se entregan en el mundo hoy, ellos igual qué nosotros ,estamos con nuestra mente en otras cosas, ellos estaban preocupados porqué habian olvidado de traer Pan,igual que con ellos ,Jesus sabe lo qué pensamos ,cuando estamos en las Iglesias ,y Dios habla ,nuestra mente esta en cualquier lugar menos alli,,
Luego les recrimina ,
¿Porqué dudan ? o ¡Porqué se preocupan ? 
Se Olvidan ,Cuando estaban enfermos y los sane, o 
Cuando no tenian dinero supli vuestras necesidades.o, 
Cuando tenias dificultades en tu matrimonio ,
o cuando no sabias que hacer con tus hijos, yo estuve alli?
En otras Palabras esto es lo qué Jesus ,les quiso decir cuando les recordo lo qué los discípulos habian olvidado , 
Igual como lo hacemos nosotros hoy. Jesus nos dice:
¿No se dan cuenta qué les hablo por esta Causa? 
Solo con el Propósito qué se cuiden ,de lo qué escuchan ? de lo qué leen, 
Para qué nadie les engañe? 
Gracias Jesus ,por tu tremendo consejo! y por Recordarnos quién eres tu!
Abre los Ojos de nuestro entendimiento, y llevanos a Escudriñar más de tu Palabra.
La humanidad entera ha sido cegada por Satanás y no puede comprender las cosas de Dios y paara que no reciban salvación.

Salmos 119 :144
Justicia eterna son tus testimonios; Dame entendimiento, y viviré.

El ser alumbrados y recibir entendimiento es algo que debe ocurrir aun en los creyentes, ya no para recibir a Cristo pero sí para poder comprender las profundidades de Dios y las doctrinas de la verdad. Solo Dios mismo nos puede dar el entendemiento que necesitamos:

Salmos 119 : 125
Tu siervo soy yo, dame entendimiento; Para que sepa tus testimonios

Efesios 1 :17 al 19
Que el Dios del Señor nuestro Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación para su conocimiento; 
Alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál sea la esperanza de su vocación, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, 
Y cuál aquella supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, por la operación de la potencia de su fortaleza,

"SI ESTO HACEMOS NOS GUARDAREMOS ,DE LAS FALSAS DOCTRINAS "
"Y NO OLVIDAREMOS ,SUS FAVORES Y SU MISERICORDIAS"
SALMOS 103 :1 AL 6
Bendice, alma mía, a Jehová,
Y bendiga todo mi ser su santo nombre.
Bendice, alma mía, a Jehová,
Y no olvides ninguno de sus beneficios.
El es quien perdona todas tus iniquidades,
El que sana todas tus dolencias;
El que rescata del hoyo tu vida,
El que te corona de favores y misericordias;
El que sacia de bien tu boca
De modo que te rejuvenezcas como el águila.
Jehová es el que hace justicia
Y derecho a todos los que padecen violencia.

Dios Nos Bendiga